Buñuelos de bacalao sin gluten, sin lácteos, sin arroz y sin maíz

Aquellos que conozcáis nuestra receta de “Buñuelos de bacalao” os preguntaréis… ¿por qué publican la misma receta otra vez? Si bien es cierto, en esencia, es la misma receta. Pero en nuestra realidad y en la realidad de personas que nos han ido escribiendo, hemos descubierto una multitud de gente que no puede consumir almidón o harina de arroz ni de maíz.

Recientemente, me lo han tenido que eliminar o reducir drásticamente y, es en ese momento, cuando en una alimentación sin gluten te planteas ¿cómo lo voy a hacer si el arroz y el maíz son la base de la alimentación? Pues bien, como siempre, toca investigar. Después de hablar con la voz de la experiencia en casa, que es mi madre, me aportó la idea de sustituir la harina que utilizábamos en la receta original (Mix Dolci – Mix C, de Schär) por harina de teff y almidón de yuca.

Aunque no lo tenía muy claro, sobre todo por el posible sabor, tenía que aprovechar que momentáneamente los médicos me habían vuelto a re introducir el huevo. Así pues, nos “liamos la manta a la cabeza” y decidimos ver qué tal salían los buñuelos de bacalao sin gluten, sin harinas ni almidón de arroz ni maíz, sin lácteos, sin soja y sin frutos secos.

Pues antes de deciros cómo estaban estos buñuelos, os decimos los ingredientes y proporciones para que podáis disfrutarlos.

Ingredientes para los buñuelos de bacalao (supuestamente para 4 personas, pero nos lo comimos entre dos):

  • 100 gr de bacalao desalado.
  • 70 gr de harina de teff, de Saluteff.
  • 30 gr de almidón dulce de yuca/mandioca/tapioca (se conoce de estas maneras y hay varias marcas).
  • 1 cucharadita de levadura de repostería en polvo.
  • 1 cucharadita de sal.
  • 1 huevo.
  • 2 cucharadas de vino blanco.
  • 1 cucharada de aceite de oliva virgen extra.
  • Perejil (nosotros no pusimos en esta ocasión, ya que temporalmente no lo puedo comer).
  • 1 vasito de vino con agua.
  • Abundante aceite de oliva para freír.

En primer lugar, migar el bacalao desalado.

Posteriormente, mezclar en un bol la harina con el almidón, la levadura, la sal, el vino blanco, el aceite y la yema de huevo. Mover y “batir” a mano, añadiendo poco a poco el agua hasta conseguir una masa firme pero no blanda. Tal vez no os haga falta todo el vasito de agua. Una vez conseguido ese punto de la masa, añadir perejil (opcional aunque le da un gusto interesante) y el bacalao desalado ya migado.

Batir la clara de huevo a punto de nieve, con una pizca de sal usando un bol aparte. Añadir cucharadas de la clara a punto de nieve a la mezcla de la harina, mezclando lentamente con movimientos suaves y envolventes. Seguir ese proceso hasta conseguir una mezcla homogénea.

Reposar la mezcla unos 30 minutos. Mientras se va calentando el aceite y, con ayuda de unas cucharillas, coger bolas de masa y freír en el aceite. Si la sartén tiene suficiente profundidad, los buñuelos van dándose solos la vuelta. Sacar cuando estén dorados y escurrir en una fuente con papel de cocina absorbente.

Servir y tomar calientes (aunque fríos también están buenos).

Un consejo: para que no se os pegue la masa a las cucharillas, enjuagad las mismas en un vaso con agua cada vez que hagáis un nuevo buñuelo. Acompañad este plato con una buena ensalada verde.

Como ya os comentaba, tenía mis dudas con el sabor, pero esta nueva versión de los buñuelos de bacalao están igual de buenísimos. Esperamos que aquellas personas que no pueden tomar harinas o almidones procedes del arroz y del maíz puedan disfrutar de esta versión, como hicimos nosotros en casa, usando harina de teff y almidón dulce de yuca, mandioca o tapioca. 

¡Buen provecho!

SIN GLUTEN, SIN ARROZ, SIN MAÍZ, SIN LÁCTEOS, SIN SOJA, SIN FRUTOS SECOS, 1 Y 2 PLATOS.

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